Infografía: ¿Cómo se mide el rating? De clic para que se despliegue la animación.

La percepción ciudadana contrasta con la realidad cuando se intenta determinar cuál es el canal de televisión más visto del Ecuador. En un sondeo rápido, de 250 personas consultadas, más del 40 por ciento opinó que dicho canal es Ecuavisa y solo el 1,6 por ciento pensó en TC Televisión. No obstante, el canal con mayor sintonía en el territorio nacional –refiriéndose a la oferta local, por supuesto- es TC.

En eso concuerdan los directores de programación de siete frecuencias en el mercado ecuatoriano (Ecuavisa, RTS, Teleamazonas, Gama, TC, Canal Uno y Ecuador Tv), quienes disponen de datos de medición de audiencias en el país, información proporciona por la única compañía dedicada a medir el rating en Ecuador: la brasilera Ibope, la más grande empresa de investigación de mercados en Latinoamérica según se afirma en su propia página web.

¿Si existen tales estudios, a qué se debe la desinformación de los televidentes? La respuesta se anida en las políticas de Ibope, que solo otorga los datos de rating a los canales que hayan contratado sus servicios. Los beneficiarios manejan la información con secretismo, a veces reservándola para instancias gerenciales, sin transparentarla ante su clientela (los televidentes) y en algunos casos hasta manteniéndola oculta de sus propios empleados.

Según una fuente del interior de la compañía, que prefiere mantener la reserva de su nombre, Ibope no revela los datos de la medición de audiencias en el Ecuador porque sus estudios no son gratuitos, “toda la información cuesta”. Esta respuesta que alude a un servicio privado, sin embargo, no se conjuga con la vigente Ley de Radiodifusión y Televisión en Ecuador, que en su artículo primero establece que “los canales o frecuencias de radiodifusión y televisión constituyen patrimonio nacional”. Es decir, público: de todos.

La investigadora Tina Zerega y el analista de medios Andrés Seminario concuerdan en que las mediciones de rating, por ser servicios comerciales, no pueden ser gratuitos. “Hay sistemas tecnológicos que los sustentan”, opina Zerega, mientras que Seminario explica: “Mucha gente piensa que ver Tv por antena en su casa es un efecto gratuito, pero la verdad eso le está costando un montón de dinero a mucha gente, por eso los datos, al igual que todo, deben costar”.

Sin embargo, la periodista y catedrática de Teorías de la Comunicación, Torffe Quintero, es mucho más pesimista para analizar la situación: “la información te da poder”, asegura Quintero, quien opina que si ni Ibope ni los medios de comunicación revelan los datos de sus mediciones de audiencia es mucho más fácil conformar a sus usuarios con aquello de “les damos lo que piden”.

Asimismo, la periodista considera que si un usuario que no sabe realmente cuál es el raiting de una producción y cuáles  son los parámetros para esa medición, “debe limitarse a creer lo que el mismo medio dice”, lo que contribuye a disminuir el nivel de criticidad del público. “Lastimosamente la sociedad se acostumbró, como en muchas otras partes, a recibir información del poder, desde el poder y favorecedora al poder”, concluye Quintero.

Pedro Montero, gerente de Mercaper, una compañía especializada en investigaciones cualitativas de mercado, piensa que los más afectados de que no se revele este tipo de información son los mismos medios, porque algunos canales reciben menos mérito que otros pese a ser más vistos. Ejemplo de lo que dice Montero es Canal Uno, que con En Carne Propia domina la franja de las 20:00 a las 21:30, pero en el imaginario colectivo se piensa que está entre los menos vistos del país (el sondeo realizado para este reportaje señala que los encuestados lo ubican como el penúltimo canal más visto en el país).

Cuqui Chiriboga, gerenta de programación de Canal Uno, explica que si los resultados de la medición del rating fuesen de acceso público quedarían en evidencia aspectos que, quizás, afectarían al prestigio de algunas cadenas. Qué pasaría, por ejemplo, si fuese de conocimiento público que la mayor porción de la audiencia al mediodía pertenece –salvo excepciones especiales- a Teleamazonas, que a esa hora trasmite Los Simpsons, mientras otros relucen sus noticieros estelares.

Al servicio de la publicidad (recuadro 1)

La información que genera Ibope es sobre todo importante para las agencias de publicidad, que se basan en ella para determinar en qué horario y en qué canal van a promocionar un producto determinado. Daniela Iturralde, de la agencia Maruri, explica que usan este tipo de información para ubicar aspectos como el nivel socioeconómico del grupo que observa un programa. Tomando como referencia los puntos de rating y otros detalles, analizan si les conviene o no invertir en un espacio.

Vielka Jiménez, quien trabajó como Directora de Tráfico de la agencia Vanguard, es más explícita en este tema. “Actualmente Combate es el programa de mayor rating en la televisión nacional, pero si quiero vender productos Mac no voy a pautar ahí”, explica Jiménez.

Ninguna de las dos entrevistadas confía ciegamente en los datos recopilados por Ibope, porque es de conocimiento público que sus estudios representan solo a una mínima proporción del mercado (véase recuadro 2). Sin embargo -y esto lo dice el productor de Teleamazonas, Paúl Ordóñez- “Ibope es lo único que hay aquí y con él se guían las empresas para pautar”.

Los datos no son representativos (recuadro 2)

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en Ecuador hay cerca de 3’073.933 de personas que tienen, por lo menos, un televisor en su casa. Los people meters (aparatos usados por Ibope para medir los consumos de las audiencias de la tele) solo ascienden a mil, distribuidos entre Guayaquil y Quito, según datos oficiales de la empresa, aunque personas vinculadas a la televisión como Marcelo del Pozo (Gerente de Programación de Ecuador Tv) opinan que no existen más de 350. Esto quiere decir que, en el mejor de los casos, Ibope solo es capaz de medir el 0,0325% por ciento del universo nacional.

Esta inequidad, sin embargo, es común cuando se trata de medición de rating. En España, por ejemplo, la compañía que hace las veces de Ibope se llama Sofres. En ese país, a pesar de que el Instituto Nacional de Estadística calcula que hay más de 14’376.884 de hogares con por lo menos un televisor, hay solo 4500 aparatos de medición. Y España es el séptimo país en número de medidores: China encabeza el ránking con 14.164, seguido de EEUU con 12.893 e India que cuenta con un parque de 7.000 aparatos.

Anuncios